VICENTE PAREJO MARTÍN
Vicente Parejo Martín, padre de este proyecto y de la familia que la forma.
Farmacéutico y óptico de profesión, intranquilo, curioso y culto por naturaleza.
Estudió enología mientras explotaba su tercera farmacia, repasaba los apuntes en horas de guardia mientras sostenía en brazos a su casi recién nacida Blanca, la cual daría nombre a este proyecto. Un genio moderno, capaz de hacer varias cosas a la vez y todas mejor que nadie. De memoria superdotada, incapaz de olvidar un detalle de cualquier hecho por muy pasado que fuese, y a todo esto se suma el constante e incondicional apoyo de su extraordinaria esposa, María Luisa; juntos formaban el equipo perfecto.
En pleno proceso de compra de su cuarta y según el, definitiva farmacia, realizó el ansiado lanzamiento de esta bodega.
Tras varios meses de idas y venidas diarias a Córdoba, debido a los papeleos que esto conlleva, por fin pudo poner en marcha el proyecto que verdaderamente le ilusionaba, que junto a su incondicional compañera, un gran trabajo y sobre todo el encanto natural de ambos, consiguieron que la aceptación fuese inmediata.
Después de varios años de entrega y dedicación, y de una lucha intermiable por dar visibilidad y prestigio a los viñedos andaluces, consiguió que sus vinos se ganaran un nombre y un pequeño sitio en casi todos los bares de Sevilla.
En 2022, en plena época postcovid y cuando se disponía a disfrutar de la feria de Sevilla, que tanto le gustaba, le diagnosticaron una maldita enfermedad contra la que estaría luchando, tanto el como sus familiares allegados, haciendo especial mención a María Luisa, durante dos años, cuando en Abril de 2024 partió de manera prematura.
No hay mayor recuerdo y mejor legado que el de continuar con el proyecto de su vida, haciéndolo con la misma ilusión que el tenía, para que cada vez que alguien, en cualquier parte del mundo, esté disfrutando de una copa de nuestros vinos, recuerden al ilustre fundador de este proyecto y que la única pena que sientan es la de no haber podido gozar de su tan gratificante compañia.
